Desastre monumental

Tigre sigue jugando muy mal y parece no tocar fondo. Cada semana le agrega un nuevo capitulo a la desesperación de su gente y se hunde en la tabla y se compromete en el descenso. Perdió 3 a 0 ante un flojo River que encontró en el segundo tiempo la realidad del Matador.


firma_pavonImposible escribir una crónica sin despojarnos del sentimiento. Imposible ser objetivos sin dramatizar por más que el a camino a recorrer de tiempo para la recuperación. Pero es que ante un torneo en el que Tigre necesita recuperar terreno, está anteúltimo y en una profunda crisis futbolística. El equipo juega muy mal y por momentos no da indicios de reacción, todo lo contrario pareciera ser los momentos finales de un ciclo cumplido con un entrenador que casi no tiene crédito con la gente. Todavía se puede torcer el destino pero para ello no hay forma que no sea la de ganar un par de partidos y levantar un poco la puntería y tranquilizar el Mundo Matador.

El partido de hoy ante River fue la peor expresión de años. Sobre todo el complemento que en solo pocos minutos se perdió el partido. Si bien el primer tiempo fue el reflejo de la actualidad de ambos en el segundo Tigre le dio vida a un River que tampoco parecía levantar cabeza, pero los de Cagna se encargaron revivir a un equipo que terminó floreándose.

Hay poco para decir y mucho por trabajar. Quedan atrás las explicaciones y las excusas. Hay que cambiar la imagen ya, no queda otra. Para ser justos, no solo es responsabilidad del entrenador ya que si los jugadores no cambian la actitud y el rendimiento tampoco hay formas de revertir nada. O unen fuerzas, muestran otra actitud y revierten la aptitud o todo se va al “diablo”. Si lo jugadores apoyan al entrenador lo tienen que demostrar en la cancha porque así lo llevan a cerrar su ciclo en Tigre con mucha pena y nada de gloria.

 

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