Gusto amargo en La Boca

Tigre ganaba 1-0 en La Bombonera, pero con un jugador menos no pudo aguantarlo cayó por 2 a 1 ante Boca.


firma_gonzalezLa expulsión de Matías Pérez García en el comienzo del segundo tiempo fue determinante. Además de quedar en inferioridad numérica, Tigre perdió a su futbolista más importante en ataque. Lo ganaba el Matador, pero Boca se lo dio vuelta en los últimos cinco minutos y lo venció por 2 a 1.

El cuadro de Alegre salió a la cancha con un planteo conservador. Le cedió el manejo de la pelota a su rival y lo esperó bien parado, con dos líneas de cuatro, laterales que no se proyectaron y Pérez García como bandera del contraataque. Fue él quien más complicó a la defensa de Boca. Con su habilidad y su presión en la salida, que provocó más de un error en el fondo del adversario.

Tigre logró la ventaja en su primera llegada clara. Una subida de Leone por izquierda, el centro al área y un mal despeje del defensor Claudio Pérez, que se metió junto al palo izquierdo de Orión. Gol en contra y la visita arriba en el marcador.

Boca jugó mal. Pese a manejar la pelota no podía encontrarle la vuelta al partido. Encima chocó con la buena tarde de Javier García. El arquero le ahogó el grito a su ex club en tres ocasiones claras sobre el final del primer tiempo. Un mano a mano a Juan Manuel Martínez, quien había enarbolado una gran jugada individual, un tiro de media distancia a Riquelme, que se metía junto al palo izquierdo y un cabezazo de Caruzzo.

Pero el talento de Pérez García contrasta con algunas actitudes que resultan inadmisibles en un futbolista profesional. El mejor jugador de Tigre se hizo expulsar tontamente por simular una infracción en el área de Boca a los 8m del segundo tiempo y ello fue decisivo para el resultado final.

El equipo de Bianchi buscó revertir el marcador con más desesperación que ideas claras. Terminó jugando con cinco delanteros y dejó espacios en el fondo que el Matador no supo aprovechar. Porque no fue contundente en los contraataques el conjunto de Victoria. Y muy poco aportó el ingreso de Sand.

Desde dos pelotas paradas partieron los goles de Boca. Un potente remate de Paredes, que se coló junto al palo derecho de García cuando faltaban cinco minutos  y un cabezazo Daniel Díaz en tiempo de descuento, tras un preciso centro de Riquelme, le dieron el triunfo al local.

Las buenas tareas de Arzura en la mitad de la cancha y de Erik Godoy en defensa se destacan en lo que fue una nueva frustración para Tigre. El equipo de Victoria se fue una vez más con las manos vacías, sigue cayendo en la tabla de posiciones y su promedio sigue bajando.

 

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