Un empate que suma


(Por Laura Riggio) – En un partido importante por la permanencia, Tigre logró un punto como local frente a Olimpo por la segunda fecha del Torneo Final.

Tigre inauguraba su condición de local ante Olimpo, un equipo que venía con todo a buscar puntos para sumar en su afán por permanecer en la primera categoría del fútbol argentino. En resumen, los dos jugaron de acuerdo a sus necesidades. Los bahienses no fueron tan ofensivos como se mostraron en el campeonato anterior y el Matador tuvo más dominio y voluntad pero no le alcanzó.

El encuentro fue trabado con un toque de discreción la cual se ve reflejada en el resultado. El conjunto de Fabián Alegre estuvo más cerca del triunfo. La astucia y las ganas de Matías Pérez García para generar juego junto a Joaquín Arzura y apariciones esporádicas de Pablo Vitti, mostraban a un local que manejaba a su rival. A pesar de esta serie de intentos, Tigre no lograba hacer lujos en el área y era impreciso al momento de definir. Por su parte, los dirigidos por Walter Perazzo intentaban pero la falta de agresividad en el mediocampo fue algo que los caracterizó durante toda la primera etapa.

En el complemento no hubo muchas mejorías. El local era un poco más desprolijo que en el tramo inicial y eso hizo que Olimpo comenzara a animarse. La posibilidad más clara que tuvo el Matador fue a los 21´ de la mano de Arzura. El mediocampista tigrense llegó al área, esquivó a Nereo Champagne y cuando tuvo la chance de definir simuló un contacto con el arquero bahiense que terminó solo en amonestación para el jugador local.

El equipo visitante buscaba con algunas ráfagas de lucidez. Un zurdazo de Jonathan Blanco podría haber cambiado las cosas pero la pelota se desvió y el marcador seguía en cero.

Y así llegaba el final y consigo el empate. En un encuentro opaco y carente de emociones, Tigre sumó un punto que le rendirá al final del torneo y Olimpo se volvió a casa sin las manos vacías.

 

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