Un Zarpazo Matador

(Se Dice de Mi – NorteUrbano por Laura Riggio) – Con un gol de Ignacio Canuto a tan solo 8 minutos del primer tiempo, Tigre logró su primera victoria en el Torneo frente a un Racing carente de ideas

Se largaba la tercera fecha del Campeonato Inicial y el equipo de Fabián Alegre venía de dos empates consecutivos que, a pesar de sumar, no eran lo que se deseaba. Había que ganar y dejar todo para engrosar el tan temido promedio. Y Tigre lo sabía. Se cargó de actitud y se volcó al ataque con un tridente ofensivo conformado por Matías Pérez García, Pablo Vitti y Ariel Nahuelpan. Racing, dormido desde el arranque, pareció asustarse frente a un rival que solo tenía la idea de jugar y triunfar. Y esto quedó demostrado cuando, a los 8´del comienzo del encuentro, un tiro libre para la visita fue tomado por Guillermo Cosaro para que el defensor Ignacio Canuto, con un zurdazo de media vuelta, definiera el 1-0. Fue un golpe para la Academia; fue un golpe del que le costaría reponerse. Sin embargo, el local, sabiendo que era anfitrión, logró tener algunos impulsos futbolísticos gracias a un cambio de táctica que hizo que De Paul sea el armador del juego para poder acercarse al arco visitante. Por su parte, Tigre entusiasmado por su buen comienzo, no se apabulló ante un Racing que se mostraba muy ofensivo. El equipo de Mostaza Merlo se volcaba mucho a lo que podía generar Rodrigo De Paul. Un par de disparos del centrocampista local y un cabezazo de Valentín Viola hicieron que Javier García se luzca y se perfilara como el mejor dentro del campo de juego. El matador, mientras tanto, seguía presionando y se convirtió en un equipo más ofensivo con el fin de frenar a un rival que de a poco lograba meterse en el encuentro.

El complemento mostró que cada cual tenía su identidad. De un lado, un visitante que manejaba a su oponente, buscaba el contraataque y a su vez defendía el resultado a su favor con esas ganas de luchar y de jugar que lo caracterizó desde que sonó el silbato inicial. Del otro lado, el local que atacaba pero que ofensivamente sufría cada vez que Tigre se le venía encima y cuyos laterales eran tan pasables que parecía que no estaban en el partido. Quizás merecía el empate porque oportunidades tuvo. Un fuerte remate de Gabriel Hauche que García sacó con las piernas o algunas jugadas peligrosas de Vietto, de De Paul o de Camoranesi pudieron ser la clave para cambiar las cosas pero jugársela no sirve si las ideas no son claras y más si enfrente te encontrás con un contrincante tan competitivo y aguantador como el Matador.

El final del encuentro llegó y con él tres puntos importantísimos para los muchachos de Alegre quienes por ahora van invictos y saben que con garra y prolijidad los resultados buenos no tardan en darse.

 

 

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