Chau calculadora

Por Sebastián Billone – Basta, no puedo más, estoy contracturado, estresado, me salieron canas, envejecí 20 años en los últimos tres meses, pero se terminó: estamos en Primera.


En la semana, bastante se había hablado de este partido: de cómo encararlo, de cómo plantearlo; se sabía que el empate servía, pero también se sabía que no era una buena idea tirarse atrás. No se pudo llevar a cabo nada de lo pensado: luego de un primer tiempo parejo y chato, el segundo fue una bola de nervios, de un lado y del otro.

Y esa confusión Rafaela la aprovechó, pegó primero y preparaba el nocaut. Pero apareció Javi Garcia, de todos lados, de arriba, de abajo, con los pies, con el pecho, con las manos; no había forma que entre otra, el “uno” las sacaba todas en medio del desorden de Tigre.

Quizás el único momento de lucidez en todo el segundo tiempo lo tuvo el Pelado, abriendo las piernas para dejar pasar la pelota y rematar al arco, lo que derivó en un rebote y el tanto de Pérez García, quizás uno de los goles que más gritamos en los últimos años.

Pero todo eso ya no importa, ya no preocupa: no era un partido para analizar, era un partido para no perder, para sacarse de una vez por todas la mochila, para poder pensar a partir del próximo campeonato en un proyecto serio, que nos permita disfrutar de estos jugadores y no tener que vivir sufriendo con ellos.

Hay material, hay cosas para ajustar, pero, gracias a este empate, ahora hay tiempo para analizar, para armar el Tigre que todos queremos. Ahora a relajarse, a disfrutar el último partido en nuestra cancha con los jugadores que mantuvieron a Tigre en Primera. Ya vendrá el nuevo torneo, con formato novedoso, y ya llegará el tiempo de ilusionarnos nuevamente. Ah, y a revolear la calculadora por la ventana.

Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO MATADOR – @Matador1MA

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