Lechuga y espinaca

(Se Dice de Mi – Diario Olé) – Tigre le ganó con lo justo a Gimnasia y estiró a cuatro la racha de triunfos consecutivos que lleva de la mano de Alfaro, con quien no conoce más que de victorias. El inoxidable Chino Luna metió el único gol del partido de penal. Tremenda remontada la del Matador en el torneo.

¿Quién hubiera imaginado este presente? ¿Se acuerda de lo que era Tigre con Alegre? Ah, qué, ¿no se acuerda? Bueno, mejor, porque nada tiene que ver con este equipo, el de Alfaro, el técnico que le devolvió la esperanza al Matador de Victoria. Lechuga y espinaca. Y bienvendos a la nueva era de Tigre.

Suele decirse que los técnicos son los fusibles del equipo, lo primero que se cambia cuando la cosa no funciona. Visto y considerando los hechos puede decirse que acá definitivamente el fusible estaba quemado. No andaba y no iba a andar. Entonces el cambio le hizo bárbaro… La llegada de Alfaro le dio otra impronta a un conjunto que mutó de amateur a profesional. Ahora Tigre sabe a qué juega, y también cuándo y cómo hacerlo.
Este partido con Gimnasia no es un buen ejemplo, pero aún así logró imponerse. El penal que Beligoy le concedió por una mano de Blengio y que Luna cambió por gol le dio la posibilidad de quedarse con una nueva victoria, la cuarta consecutiva en el cuarto partido de Alfaro. Todo un logro para un DT que demostró en Arsenal que tiene pasta de sobra. Allí no había nombres pero sí hombres, y con eso le alcanzó para llevarlo a la cima del continente. ¿Hará lo mismo en Tigre? El material está, sólo tiene que adaptarlo.
Rincón, por ejemplo, tiene armas como para convertirse en uno de los jugadores clave del equipo. Es rápido y tiene gambeta fácil, pero debe largar más rápido la pelota. Itabel es otro excelente proyecto. Ni hablar de Luna, un viejo conocido que tiene que retomar el nivel que lo llevó a jugar con la camiseta de River. Lo mismo sucede con Javi García, quien tuvo una tarde brillante, tapándole con el pie izquierdo y sobre la línea un cabezazo tremendo a Oliver Benítez.
El resto fue de Tigre. El de las cuatro victorias consecutivas. El que quiere prenderse en la pelea. El de Gustavo Alfaro.

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