“Por un boludo, no”

(Se Dice de Mi – Diario Olé) – Alfaro se quejó porque el árbitro Ceballos le consultó si podía continuar luego de que un proyectil arrojado desde la platea de Central lo golpeara: “Por un boludo no vamos a cortar el partido”, dijo. Después, protestó: “Me duele mucho la cabeza, no sé si por el golpe o por la derrota”.

“El árbitro tenía que hablar con el jefe del operativo para ver si se podía seguir, no conmigo”. La calentura con Ceballos no fue sólo por la agresión a Alfaro, pero comenzó en ese momento. El DT fue agredido por un proyectil y, tras ser consultado, se decidió seguir el partido como si nada: “Por un boludo no vamos a cortar el partido, pero el fútbol argentino da vergüenza”, dijo en ese momento el entrenador de Tigre. Depués, el equipo visitante recibió dos tarjetas rojas y un gol en offsise, que determinó la derrota. Y así, la calentura con el juez fue mucho mayor. “Ceballos dejó que la decisión fuera mía y le dije que lo siguiera, pero alguien se tiene que poner los pantalones. Ahora me duele mucho la cabeza, no sé si por el golpe o por la derrota”, dijo en conferencia.

“Las cosas que pasan dentro del campo de juego son lamentables. El árbitro debía resolverlo, me dijo que tomara yo la decisión, y suspenderlo me habría dado bronca, porque hubiese parecido que quería sacar ventaja, porque se iba a volver a jugar sin gente. ¿Cuándo va a volver el público visitante? No podemos controlar a un público de la misma parcialidad… Las situaciones de inseguridad existen dentro y fuera de la cancha, pero en Brasil, cuando se agrede a alguien, la persona es detenida porque hay alguien que te juzga. Y en Europa, la seguridad está del lado de afuera, no en el campo de juego”, dijo una vez finalizado el partido. Y sus muchachos mostraron su enojo por todo lo ocurrido en el Gigante de Arroyito: “Ceballos nos pidió disculpas, pero hay que hacerse cargo de la situación. Hoy nos vamos con las manos vacías. Nos molesta el último gol en off side con dos tipos menos después de un gran esfuerzo”, se quejó Carlos Luna.

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