“El fútbol se desangra poco a poco”

(Se Dice de Mi – Diario Olé) – Duro cuestionamiento de Alfaro a los encargados de seguridad y dirigencia por las agresiones en los estadios.

“Me duele porque al fútbol argentino le estamos clavando un puñal y se está desangrando poco a poco”. A cada una de estas palabras suscribe Gustavo Alfaro. El entrenador agredido por un piedrazo en el Gigante de Arroyito, que terminó abriéndole la cabeza, no dudó en definir el presente del campeonato doméstico. Y agregó pegándoles a los encargados de la seguridad y a los dirigentes: “¿Cuánta gente borracha entra a las canchas? Un montón… Seamos más serios, muchachos. Cuando pasan estas cosas uno se pregunta: ¿Dónde están los controles de alcoholemia? ¿Dónde esta el AFA plus (sistema que tras dos años de haber sido armado no entró en vigencia)? Lo único que no se puede solucionar es la muerte. De ahí para abajo, todo se puede solucionar si hay voluntad”.

Sin dudas, Lechuga quedó dolido, más allá de lo físico, por la agresión que recibió en Rosario. Y se nota. Su mirada está ida, como si el mareo no se hubiera ido, como si el zumbido por el golpe no se fuera. No es para menos, el Gigante de Arroyito se convirtió en una cancha donde todo puede pasar. A tal punto que en los últimos cinco meses sucedieron varios incidentes (ver aparte), algo que solía pasar en Rosario pero no de forma tan frecuente como por estos tiempos.

Por lo que el ex DT de Arsenal aseguró que sólo decidió continuar “por el resto de la gente”. Sin embargo aclaró: “Estas cosas le hacen mal al fútbol, pero nada de lo que yo diga va a hacer cambiar algo. De hecho cuando nos íbamos le sacudieron una botella de fernet al utilero, que gracias a Dios no le pegó. Si lo hacía no sé qué le podía suceder”.

Está claro que más allá de que no le pidió a Ceballos de que suspendiera el juego “porque por un boludo no se puede dejar sin el partido a los otros”, como le avisó al árbitro, la bronca perdura. “El estaba decidido a hacer lo que le decía yo, si le pedía que lo termine, lo iba a hacer”, contó sin demasiadas vueltas.

Pensando en el futuro, Alfaro no cerró las puertas de una posible mejoría en el comportamiento del público en las canchas. “La era post Grondona debe servir para reorganizar las cosas”, analizó el DT.

Lamentablemente, en la tierra del Canalla, que no suceda un hecho más grave parece más una cuestión de puntería que de predisposición desde los organismos de seguridad. Varios han sufrido durante su estadía allí. “Ojalá no vuelva a pasar, es mi único deseo”, cerró Lechuga dejando entrever una cierta resignación en sus ojos.

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