Estrellado

Por Sebastián Billone – Ya casi pasó un año de aquella declaración que ilusionó, ya casi pasó un año del arribo de Gustavo Alfaro al club, un técnico ganador, de los más importantes en los últimos años del fútbol argentino. “Vengo a darle una estrella a este club”… y todos nos ilusionamos.


Pero pasado ese año la cosa no pinta bien, afuera de la Copa Argentina, con un pie y medio afuera de la Sudamericana, y con un andar mediocre en el torneo local. El equipo no se cansa de perder y no reaccionar, y el descenso, por suerte, está camuflado por la llegada de diez equipos a primera en este torneo atípico de treinta equipos. Pero sólo basta con ver a los que dividen por la misma cantidad de partidos para darnos cuenta lo lejos que están los de arriba y lo que se nos acercaron los de abajo.

Sin embargo, lo que más duele, en especial al hincha, es perder esa ilusión, el creer que se podía pelear más arriba y que sólo un par de situaciones desafortunadas eran las que lo hacían imposible, sin mirar hacia adentro y hacer autocrítica. Sin lugar a dudas, de los equipos que ha dirigido Alfaro, éste, por lejos, es el que peor defiende.

Hoy nos encontramos con un plantel plagado de volantes corredores, metedores, pero de muy poco juego. Los que juegan en cambio, miran desde afuera y entran de a cuenta gotas en el primer equipo, perdiendo confianza y queriendo resolver todo en una jugada. La “ingeniería” cuando se armó el plantel para este semestre no fue la mejor, parecen haberse olvidado de los defensores, trayendo volantes y más volantes y haciendo que las lesiones se sufran mucho más de lo debido.

Si repasamos el primer equipo, vemos que de los jugadores que se trajo luego del parate de la Copa América, ninguno forma parte habitual del once inicial, y algunos que llegaron a principio de año, como Pelletieri y Paglialunga, con suerte hoy los tenemos en el banco de suplentes.

Pero el técnico tiene una oportunidad de oro, quedan ocho fechas y casi nada por lo que pelear, por lo que tiene que aprovechar estos partidos para encontrar una idea de juego, sin el apuro de los promedios, jugarse por los que pueden marcar la diferencia, por juntarlos en la cancha en lugar de cambiar uno por otro.

Quizás de esta manera, Alfaro puede llegar a convencer al hincha y hacerle creer a ciencia cierta que esa estrella no es una utopía, que es posible y que este equipo no está estrellado.

Por lo menos, así lo siento yo.ADELANTADO MATADOR – @Matador1MA

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