Un hecho histórico de pretemporada

Padre e hijo compartiendo entrenamiento en primera división. Un hecho poco frecuente y que tuvo base en la pretemporada del Matador. Los protagonistas Juan Carlos Blengio y su hijo Matías.

Emblema y referente de la institución. De las épocas malas y de las buena. El apellido Blengio se asocia indefectiblemente a Tigre. Cuando se conocía que el hijo del Chimi empezaba a transitar las inferiores se prestaba atención por ser su hijo y llamaba la atención que fuera arquero por el simple hecho de no jugar en su posición. Fueron pasando los años y Matías fue avanzando en su carrera muy seguido de cerca por Juan Carlos. Era habitual encontrar al ídolo tigrense viendo a su hijo en las alejadas canchas de la categoría un domingo muy temprano y en condiciones extremas de temperatura, y o solo él, sino toda su familia.

Matías Blengio volvió a interrumpir en las noticas matadoras cuando fuera convocado a las selecciones juveniles de AFA, un orgullo Matador. Ahí se sabía que el pibe tenía luz propia y no estaba a la sombra de su padre, más allá que la referencia en Tigre siempre estará. Hoy, en la práctica del Matador se produjo un hecho que quizás ni ellos mismos pensaban que podía ser realidad, aun cuando seguramente estaba en sus sueños. Padre e hijo compartieron entrenamiento y eso no se da habitualmente. No en Tigre, sino en todo el fútbol mundial, salvo excepciones como la que hoy se vivió en Pilar. Una pena que el Papá del Chimi y abuelo de Matías no haya podido verlos en persona. Era un gran seguidor de su familia Matadora, y seguramente los habrá bendicido desde el cielo.

 

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