Resistiendo casi lo gana

En un partido adverso, El Matador solo se defendió y estuvo a punto de ganarlo al aprovechar la única jugada que generó en el gol de Federico González. Lamentablemente un grosero error de Javier García posibilitó el empate de Estudiantes de muy flojo partido.

Tigre no jugó bien, o mejor dicho no pudo jugar bien por la circunstancias del partido. La irresponsable expulsión de Rodrigo Erramuspe, llevó al equipo de Camoranesi, a solo defenderse y lo hizo muy bien de la mano de un Estudiantes muy tibio. Para colmo de males, la lesión de Erik Godoy, con la improvisación de Lucas Pittinari amonestado, hacían prever que Tigre tenía poca chances de cosechar puntos. Sin embargo el rendimiento del local dejó muchas dudas. Hizo circular la pelota, aprovechó los espacios en una zona intrascendente. Nunca generó peligro porque le faltó claridad y profundidad. De Tigre nada, solo defenderse muy ordenadamente, hasta que Wilchez lanzó para Rincón, que la paró no el todo bien pero con la lucidez de encontrar a Fede González en franco posición de peligro. El ex Rafaela sacó su mejor libreto y metió la apertura que nadie podía imaginar.

Una pena que tanto sacrificio se haya visto tirado a la basura por torpezas individuales increíbles. Lucas Wilchez por no tirarla a cualquier parte perdió la pelota regalando un córner. Hasta ahí no tanto porque era un córner más de tanto. Pero el regalo del arquero no tiene nombre, bueno SI, tiene nombre: “regalar dos puntos”. Tantas veces te salvó que nadie condenará al 1 de Tigre, pero…

Segundo partido, segundo visitante y dos puntos. Partido que no puede analizarse normalmente pero que dejó un saldo positivo desde muchos aspectos. Es cierto un sabor amargo, pero que contrasta con el futurismo que se pudo haber hecho cuando Tigre se había quedado con 10.

 

SDP