Otro duro golpe al corazón

El Matador volvió a perder sin respuestas. Con goles de Rios y Chimino de penal, lo derrotó Temperley sin florearse pero con autoridad. Se mejoró un poco la imagen pero sigue siendo impresentable para un equipo con ambiciones.

Si el entrenador generaba incertidumbres, las certezas comienzan a generar muchas preocupaciones. El equipo no da “pie con bola” y el entrenador no muestra una sola virtud como tal. ¿Una mala racha? puede ser, ¿Sólo un mal comienzo? ojala, pero de seguir así el futuro es negro e incluso una amplia mayoría de los hinchas de siempre del Matador ven un ciclo cumplido en nombre de una muy mal decisión de la Comisión Directiva.

Yendo al partido en si, se sabía que no iba a ser fácil. Tigre hundido un mar de dudas y Temperley en alza. No iba a ser fácil pero lo fue: para el Gasolero. Con pocos ataques y en menos de media hora liquidaba el partido. A los 8 minutos se abría el marcador con un gran anticipo de Rios y/o una floja salida de Javier García y a los 25 una “estúpida” mano de penal de Papa terminó en el gol de Chimino y en prácticamente el cierre de la disputa de los puntos. Muchos podrán decir que con 60 minutos por delante y sin expulsiones es una burrada dar por liquidado el partido pero, quien haya visto a jugar a este Tigre de Camoranesi entienda los conceptos anteriormente expresados y asienta con un “ya a los 8 estaba liquidado”.

Lamentable. Sin palabras. Solo resta esperar que Camoranesi se ilumine o en todo caso que los iluminados sean los dirigentes.