Al Matador se le escapó un partido increíble


Tigre jugaba un gran partido, goleaba a Newell´s claramente con goles de Lucas Janson por duplicado y Erik Godoy pero se durmió y en su decaída física se lo empataron para transformar la alegría en desazón. Para colmo de males Jorge Rodríguez desperdició un penal sobre el final.

Hay situaciones que no se pueden explicar con claridad o aceptarlas sin discusión. Como de un partido a otro un equipo puede cambiar tanto. De rendimientos que provocaron la destitución de un entrenador a un primer tiempo de gran nivel y con goleada incluida. O como podes dejarte empatar un partido controlado ante un rival destrozado. Vamos a la parte buena. Tigre arrancó con otra actitud y con jugadores puestos donde tenían que jugar, salvo Erramuspe que jugó en la zona central del mediocampo y encima lo hizo en gran forma. Lucas Janson que está encontrando un nivel que si lo mantiene está para transformarse en la figura de Tigre, abrió el marcador con un golazo en todo concepto. El propio “chapulin” pudo haber aumentado cuando capturo un mal pase al arquero, se anticipó y su remate dio en el poste. No pudo pero si unos minutos después para darle la tranquilidad al equipo el Pepe Castro. Todo parecía que iba a ser una fiesta interminable cuando Erik Godoy marcó el tercero con un certero cabezazo. Pero el equipo se fue quedando y Newell´s despertando con todas sus limitaciones. Fue clave para la visita descontar antes de terminar el primer tiempo de la mano de Daniel Mancini.

En el complemento Tigre se cayó a pedazos en lo físico y emocional. El técnico se demoró en los cambios lógicos para lo que pedía el partido y el equipo de Osella se venía y venía y Tigre estaba cada vez más lejos del arco rival. En un descuido por la defensa derecha de Tigre, Insúa clavó el segundo y minutos después Scocco le daba el empate impensado cuando Tigre era todo alegría. Luego el partido estuvo para la visita y Tigre solo volvió al partido cuando Newell´s empezó a conformarse con el resultado. El ingreso de Mierez y Redondo le dio un poco más de presencia en ataque y fue así cuando llegó el penal que le hicieron al Monchi, gran jugada por derecha entre Redondo y Marín, anticipo de Mierez y penal de aquero. Lamentablemente el Japo Rodríguez desperdicio su oportunidad, lo atajó Pocrnijc y en el rebote el propio Japo la estrelló en el palo. Final y decepción. Lo ganaba para una fiesta y lo sufrió por desperdiciarlo.

El nuevo entrenador, Pedro Troglio lo estuvo mirando de las cabinas del José Dellagiovanna y no la tendrá fácil. El presente de Tigre es complicado por lo que dejó Camoranesi, por el estado físico pero también por los jugadores que aportan lo suyo. De todas formas estamos convencidos que el plantel está para más y Troglio lo puedo conseguir.

 

Sergio Daniel Pavón