Un duro golpe de arranque


El Matador cayó de local por 3 a 0 y generó una gran decepción. En los primeros 30 minutos jugó bastante bien pero Estudiantes golpeó en momento claves y termino tranquilo ante la impotencia de Tigre.

Dicen que cuanto mas grande es la ilusión, tanto más es la decepción. Es cierto que esto recién empieza y sabemos que el plantel es bueno y se puede hacer un gran torneo, pero en su debut, de local y luego de una pretemporada con buenos resultados, perder por goleada es muy duro.

En el primer tiempo Tigre mostró lo mejor y fue superior a Estudiantes. Lo tuvo Cachete con un gran tiro libre y Lucas Janson se nubló cuando enfrentó a Andujar. No concretó y a veces se paga caro, como en esta oportunidad. Sobre el final del primer tiempo llegó la apertura, cuando Bailone encontró un regalo y no perdono.

Si fue duro irse al descanso con un gol en contra a un minuto del final, más duro fue recibir el segundo antes del minuto del complemento por intermedio de Lucas Rodriguez. Tan duro que Tigre nunca más fue lo supo ser en el primer tramo del partido. Fue por ir y sin claridad. Casi no generó situaciones de gol y los cambios no fueron productivos, o mejor dicho, no cambió la ecuación. Con el tercero de Israel Damonte todo quedó sentenciado y el resto del partido quedó para que Tigre muestre toda su impotencia.

Fue un  3 a 0 contundente en el global, justificado en tramite por con la sensación que si el que pegaba primero hubiese sido Tigre, otra sería la historia. Pero como el crónica se define por lo que paso, Tigre terminó una jornada muy mala, cuando en la previa se esperaba un día de gloria.

Mal arranque y a seguir trabajando. Hay material y tiempo. Dependerá de este plantel tomar el camino de los triunfos, para ellos y para cada hincha de Tigre que los seguirá alentando… incondicionalmente.

Sergio Daniel Pavón