El Matador sigue de malas

Ganaba por la mínima por el gol de Carlos Luna pero se lo empataron en los últimos segundos. No fue un gran partido de Tigre pero mereciéndolo pagó caro su falta de gol.

Un gol en tres partidos marcan a las claras que a Tigre le cuesta hacer goles. Ineficacia, falta de juego y creación, algún que otro error defensivo y hasta la mala suerte son los cómplices de este mal momento del Matador.

En los primeros instantes Tigre tuvo una muy clara situación cuando Rincón reventó el palo derecho de Marcos Díaz. Era el indició que la suerte iba a jugar para la visita. En un contexto de partido parejo, luchado y poco jugado Tigre fue más; sobre todo en el primer tiempo. Entre Luna, Rincón, Morales y Janson tuvieron situaciones propicia para convertir pero no pudieron. Sobre el fina de la primera etapa llegó el tan ansiado gol. Dos cabezazos en el área y el gol de Luna. Esta vez fue Tigre el que pegó primero y tenía todo el complemento para liquidarlo.

En los últimos 45 minutos, Huracán también mostró su presente. Un Tigre replegado por el ir constante de Huracán, aunque fue más una acto reflejo de los dos que por el tramite del partido. Hubo situaciones esporádicas de ambos pero todo parecía encaminarse al triunfo del local. Lamentablemente en la última jugada y por capricho del destino Nervo igualó las acciones.

Tristeza total de un pueblo Matador que ya saboreaba los primeros tres puntos.

Hay mucho por analizar y mucho más por mejorar. El crédito sigue abierto y se nota que se esta para más. El tema es que a Tigre le llegan rivales de fuste y justamente en este momento de dudas y donde la tabla lo encuentra en las últimas posiciones de un torneo de 30 equipos.

Duro presente para una temporada en la que expectativa fue todo lo contrario

 

Sergio Daniel Pavón