Lo importante fue sumar

El Matador empató en su visita a Independiente. Por el rival, el contexto y la realidad, el punto sirve pero los últimos puestos dejan un fea sensación. El gol de Tigre lo hizo Luna y el del Rojo, Victor Cuesta por intermedio de un penal inventado.

La cancha de Independiente es una de esas muy complicadas para todos y para Tigre mucho más. Por lo que en otra realidad el punto tendría un gran sabor, y aunque teniendo en cuenta que lo mereció perder en el complemento se apretó el puño cuando terminó el partido; cuando se mira la tabla de posiciones no es para hacer una fiesta un empate.

Lo mejor de Tigre y como sucedió en todos los partidos, fue el primer tiempo. Golpe por golpe, jugando a ganar, arriesgando a perder en el ida y vuelta que lo propuso al rival. Pocas veces el Matador atacó tanto ante un grande y en su cancha y eso si es para destacar. Varias situaciones y claras tuvo Tigre antes y después del gol de Carlos Luna. Fue uno solo e Independiente estaba siempre cerca del empate, sin llevar por delante al Matador se hizo fuerte en el medio campo ya que Tigre estuvo todo el partido descompensado ya que solo Iñiguez y Menossi (de muy buenos partidos) lucharon contra todos, porque el resto de los volantes y delanteros no ayudaban en nada en la marca. El hecho que empezaría a cambiar la historia fue la no expulsión clara de Martín Galmarino y quizás de Carlos Luna, que condicionaron a un arbitro que fue el eje de las criticas de todo el estadio que terminó en la compensación de un penal claramente mal cobrado sobre el final del primer tiempo. Cuesta no falló y al descanso.

En el complemento y como era de esperar Tigre no llegó tanto y defendió muy atrás. El rojo llegó sin claridad pero encontró grandes oportunidades que afortunadamente desperdició.

El primer tiempo pudo ser de Tigre y lo empató y en el complemento pudo ser del local y se empató. En definitiva está bien el empate, más allá que la queda es la última imagen en la que el local pareció merecer el triunfo.

 

Sergio Daniel Pavón