Otra dura derrota del equipo de Troglio

Tigre comenzó el 2017 de la peor manera. Cayó frustrantemente ante el Gasolero 3 a 1 y sembró todas las dudas. El gol de Tigre el eterno Carlos Luna.

Había mucha ilusión. El parate y la ansiedad de fútbol habían renovado las esperanzas. La campaña no es ni buena ni mala. Hubo más bajas que altas pero la gente siempre quiera algo mejor para su equipo.

Los primeros minutos pudieron ser auspiciosos. Tigre generó varias situaciones propicias y algunas muy claras. Goles errados casi sin explicación pero los goles se hacen, los merecimientos no cuentas. El Matador fue de mas a menos y el gol del local llegó en un momento clave y lo llevó ganador al entretiempo.

En la segunda etapa el local se cerró atrás y Tigre fue y fue sin claridad hasta que en centro de Gurri encontró al eterno goleador. Luna con un cabezazo fuerte y preciso dejó sin reacción al arquero local y parecía que todo se encaminaba. Lamentablemente bastó que Temperley saliera a buscarlo para encontrarlo y minutos después llegó el segundo. Otro gol casi hecho que desperdicia Tigre y como castigo divino llegó el definitorio tercer gol gasolero.

Perdió Tigre y dejó más dudas que certezas. Interesante lo de Gurri (más allá de los goles increíblemente errados) y muy mal en la parte defensiva y en general de los flojísimos rendimientos individuales en gran parte del partido…

Troglio sigue sin encontrarle la vuelta al equipo y las primeras voces de desaprobación a su gestión empiezan a encontrar adeptos por lo entró en la curva descendente que tiene que revertir en lo inmediato.