Para colmo de males, te siguen “choreando”

A la pobre expresión futbolística de Tigre, se sumó un factor extra, “Argañaraz”.  En el marco de dos equipos de bajo rendimiento, Vélez superó 2 a 1 a Tigre porque fue el único que intento ganar el partido y tuve la inestimable  colaboración, del ahora cuestionado árbitro del encuentro.

Mucha bronca y preocupación por el presente de Tigre. Lo sucedido anoche con Pedro Argañaraz te deja muy malas sensaciones. El penal que le regaló a Vélez no tiene explicaciones. Ni los dirigentes que los designan ni los gremios que los defienden, “entienden” por qué, cobró penal. Para Elizondo “no solo perdió Tigre, sino el arbitraje” y para Marconi el argumento de alivianar la critica de Sava para Argañaraz fue de recordar que “A Tigre también lo han beneficiado” (por el partido ante San Lorenzo). Así estamos… como mínimo con un arbitraje muchas veces “incapaz” y que de acá al final será muy cuestionado.

Pero que el árbol no tape el bosque. Lo de Tigre desde lo futbolístico es mucho más preocupante. Anoche como siempre, en el arranque el equipo intenta pero termina solo en intenciones. La segunda parte del primer tiempo y todo el complemento, el equipo de Sava lo único que hizo fue aguantar y no se le cayó una idea. Encima los rendimientos individuales son alarmantes. No solo de los “referentes” si no también de los más jóvenes. Quizás la definición de Castro fue un vaso de agua en el desierto, pero es muy poco para sacar a Tigre de este pozo cada vez más profundo.

Te ganó, quizás el peor Vélez desde mucho tiempo, pero te ganó bien por el solo simple hecho de intentar, con sus limitaciones y presiones, ganar el partido.

Cuando solo intentas aguantar un empate tan atrás te puede pasar lo que finalmente pasó. Un error propio, una virtud del rival o un “regalo” del árbitro te puede despojar de todo. Como fue esto último el clima interno se fortalece para revelarse contra lo externo… pero si de fútbol hablamos, lo de Tigre va encaminado a una renovación total para la temporada que viene.

Con el periódico del lunes no se entiende como se llegó a la conclusión que Tigre no necesitaba refuerzos o que con los “pibes” alcanzaba para hacer una campaña digna. Es lo ideal no gastar y potencial el futuro de cada club pero el tiempo demostró que no fue una buena decisión o por algún motivo se desmadró y ahora con la soga cada vez más cerca del cuello, solo queda resistir hasta el final del campeonato e intentar no volverse a equivocar de cara a la futura temporada.

 

Sergio Daniel Pavón