El peor arranque

Toda la alegría y esperanza por este nuevo Matador se transformó en preocupación en un solo partido. Perdió por goleada de local ante Vélez y la imagen que queda es que habrá que trabajar mucho para encontrar el equipo.

Hace unos días el técnico de Tigre comentaba que el equipo estaba en 5 puntos y no nos mintió. Efectivamente a este equipo totalmente renovado le falta mucho.

Con el entusiasmo, las ganas de querer ver a un Tigre protagonista y con jugadores de virtudes en función de las pretensiones del entrenador, nos ilusionamos en la primera parte del primer tiempo. Con esfuerzo, intensidad, presión e intensiones, Tigre borró a Vélez del partido que prácticamente no llegó. Tigre tampoco le “cascoteo el rancho” a Alan Aguerre pero tuvo más cerca del área de Vélez que de la propia, teniendo la más clara en aquella en la que Maximiliano Caire no pudo definir en una clara situación de gol.

En el complemento todo pareció cambiar. Como habitualmente se dice Tigre entró dormido. Un feo error de Caire para una excelente definición de Romero y a partir de allí, el Matador se cayó totalmente. Para colmo de males llegó el segundo pronto y chau partido. Un equipo sin respuestas ni reacción que empezó a sufrir el partido y ver como toda aquella esperanza que había se iba a transformar en una profunda preocupación. Llegó el tercero de la visita, como para decorar el PEOR ARRANQUE que se podía esperar.

Esta claro que se necesita trabajo. Se sabía por lógica y lo había anticipado el entrenador pero de una la cuestión empezó torcida y la triste imagen que queda, es la del entrenador “peleándose” con la gente, dejando en claro que si de grietas se trata, en Tigre habrá una imposible de esquivar… los pro y anti CARUSO. Fue el más pedido pero eso de partido a partido habrá que ratificarlo.

¿Hay material? No se sabe. Hay un plantel numeroso con caras desconocidas que tendrán que demostrar que pueden sacar a Tigre adelante. Dijo Caruso que recién en la sexta fecha se sabrá para qué está el equipo… tal vez cuando empecemos a reconocer a los jugadores por la cara y no por el número del dorsal, nosotros también sabremos como será el año que nos toque en este sufrimiento eterno que es ser de Tigre.

Confianza hay; desde lo que “queremos” más de lo que “analicemos”…. por supuesto. Pero todos cuando empieza el partido, creemos que podemos ganar y gozar con el partido que haga Tigre, solo hay que esperar que desde el césped, estén a la altura de las expectativas emocionales del hincha.

Encima se viene Chacarita…

Mamita lo que será la previa de dos semanas para este ambiente del Pueblo Matador, que se agitó mucho antes de lo esperado.

 

Sergio Daniel Pavón