Punto con sabor a poco

Tigre empató en Córdoba con la sensación que con un poco más de suerte se traía los tres puntos. Paco Rodríguez tuvo que dejar la cancha por una grave lesión y Tucu Rodríguez vio la roja por una desmedida acción de juego.

El Julio Villagra es una dura parada para cualquier equipo. Nunca será fácil imponer condiciones en ese reducto y Tigre lo sufrió la primera media hora. A partir de allí el equipo se acomodo, Belgrano se fue diluyendo y el trámite se emparejo y el Matador tuvo la más clara. Otro gol mal anulado sufre el equipo, en este caso convertía Mansilla capturando un rebote propiciado por Ivo Hong cuando le cobraron un equivocado offside. Si sumamos esa, más la tapada de Acosta a Denis Stracqualursi en un mano a mono o cuando le sacan la pelota del “buche” a Imperiale que se preparaba para un cabezazo al gol, se puede decir que merecimos algo más.

En el complemento la cosa no cambio, estaba para cualquiera. Lo pudo perder Tigre pero apareció Crivelli y lo pudo ganar es un par de situaciones propicias, sobre todo la del final, que con un hombre menos, tuvo una chance de contra en un tres jugadores a uno pero Giambuzzi no condujo bien y se perdió el triunfo.

Se mejoró, falta mucho por mejorar pero al menos no se perdió. De todas maneras el saldo sigue siendo muy negativo. 2 de 12 sigue siendo muy preocupante, sobre todo porque llega la seguidilla, River, Racing y Central.